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La respiración

persona respirando y meditando

¿Te has detenido a pensar qué tan importante es respirar? Puede parecer algo sencillo, pero la respiración es un mecanismo intrincado y perfectamente diseñado para sostener la vida.

Sin ella, simplemente no existiríamos.


Por eso, es fundamental entrenarla, aprender a respirar de forma consciente y correcta, ya que la mayoría lo hacemos mal sin saberlo.

A lo largo de la historia, diversas culturas han utilizado la respiración como herramienta para sanar, mejorar la concentración y elevar la calidad de vida.


Hoy, la ciencia moderna respalda cada vez más estas prácticas como métodos eficaces para el bienestar mental y físico.

A continuación, hablaremos del impacto que tiene en nuestra vida el hecho de respirar bien o mal.


¿Cómo impacta la respiración en tu mente y cuerpo?


La respiración está íntimamente conectada con el sistema nervioso autónomo y con regiones cerebrales que regulan las emociones, la atención y la memoria.

La forma en que respiras puede marcar una gran diferencia:


  • Respiración lenta y profunda: al inhalar de forma pausada y abdominal, activas el sistema parasimpático (“descanso y digestión”). Esto te brinda mayor calma, reduce la ansiedad, mejora la concentración y disminuye los pensamientos intrusivos.

  • Respiración superficial o entrecortada: común en estados de estrés, activa el sistema simpático (“lucha o huida”), provocando mareos, palpitaciones, sudoración y pensamientos negativos.

  • Hiperventilación: respirar demasiado rápido o profundo (sin que lo necesites) baja los niveles de CO₂, desequilibrando el pH sanguíneo.

    Esto puede causar sensación de ahogo, ansiedad intensa, mareo, visión borrosa o espasmos musculares; síntomas que pueden parecerse a un ataque de pánico.

La respiración consciente es esencial para la calidad de vida.

Está en tus manos entrenarla y convertirla en tu aliada.


Ejercicio: Respiración 4-4-6 (calma rápida)


Ponte cómodo/a.

Siéntate con la espalda recta, hombros relajados. Cierra los ojos (si puedes) o enfoca la mirada en un punto fijo.

Haz 5 a 8 ciclos de esta respiración:

  • Inhala por la nariz en 4 segundos.

    Siente cómo se expande tu abdomen (no el pecho). Imagina que estás inhalando calma.

  • Retén el aire 4 segundos.

    No tenses el cuerpo, solo mantén el aire suavemente. Nota el silencio interno.

  • Exhala por la boca lentamente en 6 segundos.

    Siente cómo el cuerpo se relaja con cada exhalación. Imagina que estás soltando tensión, ruido mental y ansiedad.

Repite por 2 minutos.

Con cada ciclo, tu ritmo cardíaco bajará y tu mente se irá aquietando.

Al terminar, respira normalmente y nota cómo te sientes.




Este artículo tiene fines informativos y educativos. No sustituye la atención psicológica profesional. Si necesitas ayuda, acude con un especialista certificado. En caso de emergencia, busca atención inmediata en tu localidad. Aviso Legal

Referencias:

Brown, R. P., & Gerbarg, P. L. (2012). The Healing Power of the Breath: Simple Techn


Freire et al. (2012). Panic disorder and the respiratory system: clinical subtype and challenge tests. Brazilian Journal of Psychiatry, 34(Suppl 1), S32–S41.


Jerath, R., Edry, J. W., Barnes, V. A., & Jerath, V. (2006). Physiology of long pranayamic breathing: Neural respiratory elements may provide a mechanism that explains how slow deep breathing shifts the autonomic nervous system. Medical Hypotheses, 67(3), 566–571.


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