La respiración
- D.A.R.A
- 11 jul
- 2 Min. de lectura

¿Te has detenido a pensar qué tan importante es respirar? Puede parecer algo sencillo, pero la respiración es un mecanismo intrincado y perfectamente diseñado para sostener la vida.
Sin ella, simplemente no existiríamos.
Por eso, es fundamental entrenarla, aprender a respirar de forma consciente y correcta, ya que la mayoría lo hacemos mal sin saberlo.
A lo largo de la historia, diversas culturas han utilizado la respiración como herramienta para sanar, mejorar la concentración y elevar la calidad de vida.
Hoy, la ciencia moderna respalda cada vez más estas prácticas como métodos eficaces para el bienestar mental y físico.
A continuación, hablaremos del impacto que tiene en nuestra vida el hecho de respirar bien o mal.
¿Cómo impacta la respiración en tu mente y cuerpo?
La respiración está íntimamente conectada con el sistema nervioso autónomo y con regiones cerebrales que regulan las emociones, la atención y la memoria.
La forma en que respiras puede marcar una gran diferencia:
Respiración lenta y profunda: al inhalar de forma pausada y abdominal, activas el sistema parasimpático (“descanso y digestión”). Esto te brinda mayor calma, reduce la ansiedad, mejora la concentración y disminuye los pensamientos intrusivos.
Respiración superficial o entrecortada: común en estados de estrés, activa el sistema simpático (“lucha o huida”), provocando mareos, palpitaciones, sudoración y pensamientos negativos.
Hiperventilación: respirar demasiado rápido o profundo (sin que lo necesites) baja los niveles de CO₂, desequilibrando el pH sanguíneo.
Esto puede causar sensación de ahogo, ansiedad intensa, mareo, visión borrosa o espasmos musculares; síntomas que pueden parecerse a un ataque de pánico.
La respiración consciente es esencial para la calidad de vida.
Está en tus manos entrenarla y convertirla en tu aliada.
Ejercicio: Respiración 4-4-6 (calma rápida)
Ponte cómodo/a.
Siéntate con la espalda recta, hombros relajados. Cierra los ojos (si puedes) o enfoca la mirada en un punto fijo.
Haz 5 a 8 ciclos de esta respiración:
Inhala por la nariz en 4 segundos.
Siente cómo se expande tu abdomen (no el pecho). Imagina que estás inhalando calma.
Retén el aire 4 segundos.
No tenses el cuerpo, solo mantén el aire suavemente. Nota el silencio interno.
Exhala por la boca lentamente en 6 segundos.
Siente cómo el cuerpo se relaja con cada exhalación. Imagina que estás soltando tensión, ruido mental y ansiedad.
Repite por 2 minutos.
Con cada ciclo, tu ritmo cardíaco bajará y tu mente se irá aquietando.
Al terminar, respira normalmente y nota cómo te sientes.
Este artículo tiene fines informativos y educativos. No sustituye la atención psicológica profesional. Si necesitas ayuda, acude con un especialista certificado. En caso de emergencia, busca atención inmediata en tu localidad. Aviso Legal
Referencias:
Brown, R. P., & Gerbarg, P. L. (2012). The Healing Power of the Breath: Simple Techn
Freire et al. (2012). Panic disorder and the respiratory system: clinical subtype and challenge tests. Brazilian Journal of Psychiatry, 34(Suppl 1), S32–S41.
Jerath, R., Edry, J. W., Barnes, V. A., & Jerath, V. (2006). Physiology of long pranayamic breathing: Neural respiratory elements may provide a mechanism that explains how slow deep breathing shifts the autonomic nervous system. Medical Hypotheses, 67(3), 566–571.