El ejercicio y la mente
- D.A.R.A
- 11 jul 2025
- 4 Min. de lectura

Actualmente vivimos en una sociedad que nos exige demasiado.
El estrés, la depresión, el sedentarismo y la ansiedad, parecen ser parte habitual de nuestras rutinas.
Y sin que lo notemos, estos factores deterioran poco a poco —o a veces de manera abrupta— nuestra salud física y mental.
Probablemente ya hayas escuchado que el ejercicio debe formar parte de tu rutina diaria.
Tal vez lo dijo tu médico, o ese amigo que va al gimnasio y no deja de contarte lo bien que se siente: “¡Duermo mejor, tengo más energía, estoy de mejor ánimo!” Sea cual sea la fuente, está en tus manos tomar esta poderosa herramienta y convertirla en una aliada para mejorar tu bienestar.
En este artículo nos enfocaremos especialmente en los beneficios del ejercicio para la salud mental: cómo ayuda a mantener un estado de calma, reducir el estrés, la ansiedad, y otras afecciones que impactan directamente tu calidad de vida.
Una vez leí en un libro una frase que se me quedó grabada: “El ejercicio salva cerebros y conductas enfermas.”
Y es que más allá de los beneficios físicos evidentes —como la reducción de grasa corporal, el aumento del tono muscular o la mejora de la postura—, el ejercicio también transforma tu cerebro, y con él, tus emociones y tu forma de afrontar la vida.
El ejercicio: un aliado silencioso de tu salud mental
Los profesionales de la salud mental recomiendan con frecuencia la actividad física a personas que atraviesan estados anímicos bajos, enfrentan trastornos psicológicos o luchan contra adicciones.
Incluso cuando la motivación es escasa, el movimiento puede ser un primer paso decisivo hacia el bienestar emocional.
¿Qué efectos tiene el ejercicio sobre el cerebro?
Aumenta el flujo sanguíneo cerebral, mejorando la oxigenación y potenciando el aprendizaje y la memoria.
Estimula la neurogénesis, es decir, la formación de nuevas neuronas, especialmente en el hipocampo, una región clave para la memoria y el manejo emocional.
Ten presente que esta zona tiende a reducir su volumen con la edad si no se estimula adecuadamente, el ejercicio es capaz de frenar dicho deterioro.
Disminuye el riesgo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson.
Mejora el sueño, factor clave en la regulación emocional.
Eleva los niveles de neurotransmisores como la dopamina, serotonina y noradrenalina, fundamentales para regular el estado de ánimo.
Las personas con depresión suelen presentar desequilibrios en estos sistemas, lo que explica su bajo estado emocional.
Diversos estudios han demostrado que el ejercicio regular puede ser tan eficaz como ciertos medicamentos antidepresivos en casos de depresión leve a moderada (Craft & Perna, 2004; Schuch et al., 2018). Además, mejora la autoestima, la concentración y la tolerancia al estrés.
No necesitas comenzar corriendo un maratón
Lo maravilloso del ejercicio es que no requiere grandes esfuerzos para comenzar a generar cambios positivos. Actividades tan sencillas como caminar a paso ligero entre 20 y 30 minutos al día ya muestran efectos notables en el cerebro.
Se ha observado que este tipo de movimiento:
Disminuye los niveles de cortisol, conocida como la hormona del estrés
Estimula la creatividad y la claridad mental.
Incluso 6 minutos de ejercicio de alta intensidad pueden mejorar la plasticidad cerebral e incrementar la concentración de BDNF (factor neurotrófico derivado del cerebro), una proteína esencial para la salud cognitiva y la formación de nuevas conexiones neuronales.
Escucha a tu cuerpo
Los beneficios del ejercicio no dependen únicamente de la intensidad o del tipo de entrenamiento.
Lo importante es la constancia y encontrar una actividad que se adapte a tus necesidades y a tu estilo de vida.
Algunas personas encuentran alivio en prácticas como yoga o pilates, otras en el ciclismo, la natación, el senderismo o el baile.
No se trata de competir ni de exigirte al límite, sino de moverte con conciencia y regularidad.
Con el tiempo, verás que no solo te sentirás físicamente mejor, sino también más equilibrado emocionalmente, más resiliente y más enfocado.
Los beneficios del ejercicio físico van mucho más allá de lo estético.
Moverte a diario fortalece tu cuerpo, sí, pero también moldea tu mente, mejora tu estado de ánimo, reduce el estrés y protege tu salud cerebral a largo plazo.
Haz del ejercicio una medicina diaria: gratuita, natural y poderosa.
⚠️ Este artículo tiene fines informativos y educativos. No sustituye la atención psicológica profesional. Si necesitas ayuda, acude con un especialista certificado. En caso de emergencia, busca atención inmediata en tu localidad. Aviso Legal
Referencias:
Craft, L. L., & Perna, F. M. (2004). The Benefits of Exercise for the Clinically Depressed. Primary Care Companion to The Journal of Clinical Psychiatry, 6(3), 104–111. https://doi.org/10.4088/pcc.v06n0301
Schuch, F. B., Vancampfort, D., Firth, J., et al. (2018). Physical activity and incident depression: a meta-analysis of prospective cohort studies. American Journal of Psychiatry, 175(7), 631–648. DOI:10.1176/appi.ajp.2018.17111194
Raichlen, D. A., et al. (2019). The neurobiological effects of physical exercise in humans: a review of fMRI studies. Frontiers in Psychology, 10, 889. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2019.00889


